Blue Lagoon Catering ya tenía su página. Venía de una instalación de WordPress con constructor visual. El problema no era el diseño ni la marca: era el peso de mantenerla — plugins que actualizar, un constructor que se rompe, una instalación que hay que vigilar.
Mismo contenido, misma marca, menos máquina
Se rehízo en estático. El contenido y la marca son los mismos, pero ya no hay plugins que actualizar ni panel que mantener. El formulario dejó de depender de un plugin y ahora manda directo al correo del dueño. Para un catering eso es lo que importa: que la solicitud de cotización llegue sin intermediarios.
Está en línea en bluelagooncatering.com. Si quieres decidir cuándo vale la pena rediseñar en vez de rehacer, está este artículo.
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